El eclipse solar no solo ha dejado imágenes espectaculares y millones de personas pendientes del cielo. También ha generado una gran cantidad de residuos, especialmente todas aquellas gafas especiales que se utilizaron para observar el fenómeno de forma segura.
[–>[–>[–>Una vez termina el eclipse, puede surgir una duda recurrente entre quienes las han utilizado: ¿Qué hacer con ellas? Aunque por su apariencia puedan parecer un simple objeto de cartón y plástico que puede depositarse en los contenedores habituales, su composición provoca que la respuesta no sea tan sencilla.
[–> [–>[–>¿Deberían ir a la basura genérica?
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Si las gafas están fabricadas principalmente con cartón, lo lógico sería pensar que deben depositarse en el contenedor azul, destinado al papel y al cartón. Sin embargo, las lentes incorporan otros materiales que hacen que no pueda tratarse como un residuo convencional de papel.
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« Millones de gafas irán al contenedor del resto, a la basura genérica« , supone la ambientóloga María Sánchez. Pero esta tampoco sería la opción más adecuada. « Las gafas están hechas de cartón, por tanto, podríamos pensar que irían al contenedor azul, pero las lentes están hechas de lo que aparentemente es un plástico, en consecuencia, debería ir al contenedor amarillo« , prosigue la especialista.
[–>[–>[–>No pueden ir a este contenedor
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Sin embargo, aunque las lentes puedan parecer simplemente de plástico, su fabricación responde a una función muy concreta: proteger los ojos de la radiación solar durante la observación del eclipse. Por ello, no se trata de un plástico convencional que pueda separarse fácilmente del resto de materiales. « En este caso, la clave está en las lentes », señala Sánchez. Según explica, « las lentes están formadas por un polímero negro, plástico, en definitiva, con un revestimiento metálico que filtra el 99,99% de la luz solar ».
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Esta composición se traduce en que las gafas son un residuo de carácter multicapa y multimaterial. En otras palabras, no basta con identificar sus componentes para decidir en qué contenedor deben depositarse. « Al ser un plástico, podríamos pensar que iría al contenedor amarillo, pero en realidad ese es el contenedor de los envases y embalajes. Como las lentes no son ni envases ni embalajes, no podrán ir a este contenedor« , explica la ambientóloga.
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[–>Así pues, tampoco sería correcto separar las lentes de la montura y depositarlas directamente en el contenedor amarillo.
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Su lugar correspondiente
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Ante esta composición, la recomendación de Sánchez pasa por llevar las gafas a un punto limpio o ecoparque. Estos espacios están destinados a recoger residuos que, por sus características, no deben depositarse en los contenedores convencionales.
[–>[–>[–>Un écoparc mobile. / RECIPLASA / Europa Press
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Por tanto, lo más adecuado, según explica la experta, es guardar las gafas una vez terminado el fenómeno y llevarlas a un punto limpio o ecoparque para que puedan recibir el tratamiento correspondiente. « Allí es donde irán todos los residuos que no van a los contenedores de la calle », concluye.
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