Las avispas orientales (Vespa orientalis) se han convertido en una importante amenaza en numerosas provincias. Su presencia se ha disparado durante los últimos años y su expansión preocupa especialmente por su impacto sobre las abejas, la biodiversidad y la apicultura. Un proyecto respaldado por la Junta de Andalucía constató un aumento del 30% de esta especie entre 2023 y 2024 y situó a Málaga, Cádiz y Sevilla entre las provincias más afectadas. En realidad, se expande en muchas otras provincias.
[–>[–>[–>En playas, calles, jardines e incluso viviendas, el avispón oriental es cada vez más visible. Por si fuera poco, simultáneamente se produce la presencia de otra especie invasora: la avispa asiática (Vespa velutina).
[–> [–>[–>Pero ¿son la avispa oriental y la asiática lo mismo? Sus nombres pueden generar confusión y es habitual que ambos insectos se mezclen, pero lo cierto es que se trata de dos especies diferentes y pueden distinguirse a simple vista.
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Esta guía explica cómo reconocer la avispa oriental y la avispa asiática, cuáles son sus principales diferencias y por qué preocupa su presencia.
[–>[–>[–>Cómo es la avispa oriental
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La avispa oriental (Vespa orientalis) es actualmente el avispón invasor más extendido en buena parte de Andalucía. Resulta relativamente sencilla de identificar por su color. Presenta un cuerpo predominantemente rojizo o marrón, con dos llamativas franjas amarillas en la parte final del abdomen. Su tamaño suele situarse entre los 25 y los 35 milímetros de longitud.
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Su alimentación es muy variada. Puede consumir otros insectos y restos de origen animal, una capacidad que facilita su adaptación tanto a entornos rurales como urbanos. Su expansión preocupa especialmente por la depredación de abejas y otros insectos y por el impacto que puede provocar sobre las colmenas y la actividad apícola.
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[–>Différences entre les espèces d'ambas / La Opinión de Málaga
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Originaria de regiones de Asia, Oriente Medio y el norte de África, la especie encuentra en el clima cálido mediterráneo unas condiciones favorables para su expansión.
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Cómo es la avispa asiática
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La avispa asiática (Vespa velutina) es una especie invasora originaria del sudeste asiático. Su presencia fue confirmada por primera vez en España en 2010, inicialmente en Navarra y el País Vasco, y desde entonces se ha extendido por distintas zonas del país.
[–>[–>[–>Su aspecto permite diferenciarla de la oriental. Presenta un cuerpo predominantemente oscuro, casi negro, y en el abdomen destaca especialmente un segmento de color amarillo anaranjado. Otro de sus rasgos más característicos se encuentra en las patas: son oscuras, pero presentan los extremos amarillos. Los ejemplares adultos suelen medir entre 17 y 32 milímetros, aunque las reinas pueden superar los tres centímetros.
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Une Vespa velutina, comunmente conocida como avispa asiática / EFE/Lavandeira Jr Archivo
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La Vespa velutina genera especial preocupación por su impacto sobre las abejas y otros insectos polinizadores. Es una depredadora capaz de ejercer una fuerte presión sobre las colmenas y, por ello, supone un importante problema para el sector apícola y los ecosistemas. Está considerada una especie exótica invasora en España.
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Sus nidos secundarios pueden alcanzar grandes dimensiones y suelen localizarse en zonas elevadas, especialmente en las copas de los árboles, aunque también pueden aparecer en otras estructuras y lugares protegidos.
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En definitiva, se pueden diferenciar por su color. La oriental tiene un aspecto principalmente rojizo o marrón, con grandes zonas amarillas en el abdomen. La asiática, por el contrario, es mucho más oscura, prácticamente negra, presenta una franja amarillo-anaranjada en el abdomen y tiene un rasgo especialmente reconocible: los extremos de sus patas son amarillos.
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Por qué preocupa su expansión
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Las consecuencias de la expansión de estos avispones no se limitan a la apicultura. Su depredación sobre abejas y otros insectos puede afectar a la biodiversidad y, de forma indirecta, a la polinización de cultivos y plantas silvestres.
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Además, determinadas especies pueden alimentarse de frutos maduros y generar daños en explotaciones agrícolas. La aparición de nidos cerca de viviendas, jardines o lugares frecuentados por personas también incrementa el riesgo de encuentros accidentales.
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Source : L'opinion de Malaga