Magnon convertit les restaurants agricoles et forestiers en une alternative au gaz

Cuando se habla de transición energética, la atención suele centrarse en los vehículos eléctricos, la energía solar o los parques eólicos. Sin embargo, existe un desafío menos visible y especialmente relevante para la competitividad de la industria: el calor necesario para fabricar productos tan cotidianos como cerveza, alimentos o productos químicos.

Una parte importante de estos procesos necesita vapor o calor a temperaturas que no siempre resulta sencillo electrificar. Durante décadas, el gas natural ha desempeñado un papel fundamental para cubrir estas necesidades. Pero el actual escenario energético vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de buscar alternativas renovables que permitan a la industria reducir tanto sus emisiones como su exposición a los combustibles fósiles. Y los precios muestran la magnitud del desafío. En el mercado español MIBGAS (Mercado Ibérico del Gas), el precio Day Ahead del gas pasó de 30,21 €/MWh el 2 de enero de 2026 a 85,71 €/MWh el 14 de septiembre, lo que supone un incremento de alrededor del 184 % entre ambas fechas.

En este contexto, sustituir gas natural por biomasa agroforestal para producir calor industrial se presenta como una alternativa especialmente relevante para aquellas industrias cuyos procesos y localización resulten adecuados para esta tecnología.

Magnon es el mayor gestor de biomasa de España y líder en producción de energía renovable

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Esta fuente de energía resulta especialmente adecuada para generar el calor que requieren numerosos procesos industriales difícilmente electrificables. Su utilización permite reducir el consumo de combustibles fósiles y los costes asociados a los derechos de emisión de CO2, además de limitar la exposición de las empresas a las fluctuaciones de los mercados energéticos.

Biomasa: una decisión estratégica

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En el escenario energético actual, apostar por la biomasa no responde únicamente a una decisión medioambiental. Puede convertirse también en una decisión de estrategia empresarial. Su carácter local permite reducir la dependencia de combustibles fósiles importados y reforzar la seguridad energética y la garantía de suministro en un contexto geopolítico cada vez más complejo. Al mismo tiempo, los acuerdos de suministro de energía térmica a largo plazo pueden aportar una mayor estabilidad y previsibilidad frente a la volatilidad de los mercados energéticos, un factor especialmente relevante para las industrias intensivas en consumo de calor.

A ello se suma que la biomasa es una tecnología madura, flexible y gestionable. Al poder almacenarse, la materia prima está disponible para producir energía en función de las necesidades de cada fábrica. Esto permite suministrar vapor o calor de manera continua y adaptar la producción energética a los ritmos de la actividad industrial, una característica fundamental para procesos que requieren un suministro estable.

Su origen local añade además una dimensión económica y territorial. Los restos agrícolas y forestales procedentes de nuestros campos y montes encuentran una segunda vida como recurso energético, generando actividad económica de proximidad, empleo y oportunidades en el medio rural. Su aprovechamiento puede favorecer también una gestión más activa de los montes y contribuir a reducir la acumulación de material combustible y, con ello, el riesgo y la propagación de incendios forestales.

La biomasa permite así abordar simultáneamente varios de los grandes desafíos de la industria europea: descarbonizar procesos difíciles de electrificar, reducir la exposición a los combustibles fósiles, reforzar la autonomía estratégica y mantener la competitividad industrial.

El uso de biomasa local permite reducir la dependencia de combustibles fósiles

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En el ámbito del calor industrial, la propuesta de Magnon va mucho más allá de suministrar biomasa o construir una instalación. La compañía ofrece una solución integral para acompañar a sus clientes en la descarbonización de sus procesos térmicos.

Casos de éxito: Mahou San Miguel y Lactalis

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La apuesta de Magnon por el calor industrial renovable ya se está materializando en proyectos para grandes compañías. Uno de los ejemplos más representativos es la planta de biomasa construida y operada por Magnon para Mahou San Miguel en su fábrica de Alovera (Guadalajara), la mayor planta cervecera de España. La instalación permite sustituir gran parte del consumo de gas natural por energía térmica renovable y reducir en torno al 95 % las emisiones directas de CO2₂ asociadas al proceso.

Otro ejemplo es el que está desarrollando junto a Lactalis España. Ambas compañías impulsan plantas de biomasa en sus centros de producción de Granada y Villarrobledo (Albacete), destinadas a sustituir gas natural por energía térmica renovable en sus procesos productivos.

Nueva línea de crecimiento

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El calor industrial se ha convertido en una de las principales áreas de crecimiento de Magnon. La compañía prevé cerrar 2026 con cinco proyectos en funcionamiento, frente a uno en 2025. Y la ambición va mucho más allá. Magnon se ha marcado como objetivo alcanzar 2.000 GWh anuales de energía térmica renovable en 2030.