Catalunya se ha despertado este lunes con el azote de una tormenta que nadie vio venir. Después de un fin de semana marcado por el paso de un devastador temporal, que en algunos puntos del litoral catalán llegó a descargar más de 250 litros por metro cuadrado provocando grandes inundaciones y miles de incidencias, todo apuntaba a que esta semana iba a arrancar con una nueva tanda de chubascos de menor intensidad y que, con un poco de suerte, iban a pasar casi desapercibidos. Pero contra todo pronóstico, a primera hora de la mañana se detectó un gigantesco monstruo de tormentas en pleno Mediterráneo que, sin preaviso, acabó « tocando tierra » y desatando una nueva secuencia de avisos rojos, mensajes ES-Alert, inundaciones, cortes de carreteras y todo tipo de daños en el litoral y prelitoral catalán. ¿El motivo? Según explican los expertos, el cambio climático nos ha abocado ya a escenarios de tormentas muy difíciles de predecir y que, en ocasiones, se comportan más como ciclones tropicales que no como lluvias mediterráneas.
[–>[–>[–>Los meteorólogos del Servei Meteorològic de Catalunya y la Agencia Estatal de Meteorología explican que las tormentas recientes desafían los modelos de predicción clásica al formarse con gran rapidez
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Según explican Marc Prohom, jefe de climatología del Servei Meteorològic de Catalunya, y Ramón Pascual, delegado de la Agencia Estatal de Meteorología en Catalunya, tanto el episodio vivido este lunes como el de este fin de semana están relacionados con la formación de « sistemas convectivos de gran potencia » con rasgos similares al de algunas tormentas tropicales típicas de otras latitudes del planeta.
[–> [–>[–>La estructura formada durante el fin de semana se avistó a varios días vistas. Y la de este lunes, según recalcan ambos expertos en una entrevista con EL PERIÓDICO, también se había llegado a intuir en algunos modelos pero, en la mayoría de predicciones, todo apuntaba a que iba a ser más « contenida » y, sobre todo, que iba a ser un fenómeno focalizado en las aguas del Mediterráneo. En la última actualización de los modelos, realizada durante el domingo por la noche, de hecho, nada indicaba que este fenómeno podía « tocar tierra ». Pero según afirman los meteorólogos, todo cambió durante la noche.
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« Hemos visto la formación de tormentas muy intensas que, además, se han ido sumando, retroalimentando y desplazándose hacia la costa, provocando precipitaciones persistentes y acumulaciones muy elevadas en pocas horas y sobre puntos muy concretos del territorio »
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Las imágenes satelitales y por radar muestran que este sistema de tormentas, que ha llegado a superar los 110 kilómetros de extensión, se formó en muy pocas horas alimentado por un Mediterráneo excepcionalmente cálido, con temperaturas alrededor de dos grados por encima de la media, y la llegada de aire más frío e inestable en altura.
[–>[–>[–>« La suma de estas circunstancias ha acabado generando tormentas muy intensas que, además, se han ido sumando, retroalimentando y desplanzándose hacia la costa, provocando precipitaciones persistentes y acumulaciones muy elevadas en pocas horas y sobre puntos muy concretos del territorio », comenta Prohom. Este escenario, afirma el experto, resulta un tanto inédito para Catalunya y « recuerda más a las tormentas tropicales que no a las lluvias típicas del Mediterráneo ». « Estamos ante escenarios inéditos en estas latitudes del planeta« , afirma el especialista en relación a la llegada de estos episodios derivados del cambio climático.
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Un clima « más tropical »
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El temporal de este lunes, afirman los expertos, podría ilustrar hasta qué punto el clima hasta ahora típico del Mediterráneo podría estar transicionando hacia un escenario mucho más « tropical » y condicionado por los fenómenos derivados del cambio climático y, este año, también de fenómenos como El Niño. Y es ahí donde, según explica Prohom, en gran parte del Mediterráneo podría aumentar riesgo de lluvias torrenciales, acumulaciones de hasta 200 litros por metro cuadrado en muy pocas horas y hasta a aparición de posibles « huracanes » o « ciclones tropicales » en plena costa catalana y española.
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[–>« Se trata de situaciones que hasta ahora no eran habituales en los registros y que, debido al cambio climático, podríamos empezar a ver con mayor frecuencia », afirma el especialista quien, ante este escenario, argumenta que habrá que intensificar los estudios para entender cómo podrían evolucionar este tipo de estos fenómenos de cara a los años por venir y, sobre todo, mejorar las medidas de adaptación frente a estas situaciones.
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« En este tipo de escenarios, la predicción clásica a varios días pierde parte de su utilidad operativa y gana peso el seguimiento prácticamente en tiempo real de estos fenómenos »
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Otra lección a tener en cuenta, según Pascual, es que este cambio en el comportamiento de las tormentas obliga también a modificar la forma de vigilarlas y de alertar a la población. « En este tipo de escenarios, la predicción clásica a varios días pierde parte de su utilidad operativa y gana peso el seguimiento prácticamente en tiempo real de estos fenómeno« , explica el experto mientras reivindica el papel de las herramientas de « vigilancia meteorológica » y el « nowcasting », es decir, la predicción inmediata basada en la evolución real de la tormenta y en los datos que proporcionan herramientas como el radar para avisar de la llegada de fenómenos extremos aunque sea con « apenas unas horas o incluso minutos de margen ».
[–>[–>[–>« Es la mejor herramienta que tenemos ahora mismo para monitorizar este tipo de fenómenos y activar protocolos como, por ejemplo, pedir medidas de protección civil, restringir la movilidad o advertir a la población antes de que llegue la fase más peligrosa del episodio », comenta Pascual al señalar que este lunes, pese a todo, estos recursos sí han funcionado.
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