La Asociación Brasileña de las Industrias de Aceites Vegetales (Abiove), que reúne a grandes comercializadoras como Cargill, Bunge y Amaggi, ha decidido abandonar el acuerdo por el que se comprometía a no adquirir soja cultivada en áreas desforestadas en la Amazonía.
[–>[–>[–>El anuncio se produjo cuatro días después de la entrada en vigor de una ley del gobierno regional de Mato Grosso (oeste de Brasil) que veta la concesión de incentivos fiscales a las empresas firmantes de la llamada Moratoria de la Soja.
[–> [–>[–>Duro golpe a la conservación
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La Moratoria es un acuerdo voluntario firmado en 2006 por las comercializadoras del grano que impide la compra de soja producida en fincas en la Amazonía desforestadas después de 2008.
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Las organizaciones ecologistas consideran que el instrumento ha sido clave para la preservación de la mayor selva tropical del mundo en las últimas dos décadas.
[–>[–>[–>Cultivez le soja en lo que era selva amazónica / Efe
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La salida de la Abiove pone en jaque el acuerdo, debido a que la patronal incluye las principales comercializadoras de soja de Brasil, el mayor productor y exportador mundial de la oleaginosa.
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De la Abiove también forman parte la multinacional brasileña JBS, mayor procesadora de carne animal del mundo, y la comercializadora china Cofco, importante abastecedora de China.
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[–>Bajo la lupa de la Corte Suprema
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La Moratoria de la Soja es blanco de críticas de los agricultores que se oponen a las restricciones de sus productos por motivos ambientales y que encontraron un aliado en la gobernación de Mato Grosso, un importante productor de la oleaginosa.
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La polémica ley de Mato Grosso, sin embargo, está en la mira de la Corte Suprema de Brasil, que analiza la constitucionalidad de la medida y que llegó a suspender provisionalmente los efectos de la legislación.
[–>[–>[–>La entrada en vigor de la medida y la decisión de la Abiove de abandonar la Moratoria fue festejada por el gobernador de Mato Grosso, Mauro Mendes, para quien las exigencias ambientales provocan pérdidas para los agricultores.
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Ecologistas alertan de las consecuencias
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Las organizaciones ecologistas, por su parte, criticaron a los miembros de la Abiove por abandonar la Moratoria y poner en riesgo la Amazonía.
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«Al anunciar su salida del acuerdo, la Abiove renuncia a un compromiso que ayudó a reducir la deforestación en la Amazonía. Se trata de una decisión empresarial y no del cumplimiento de una exigencia legal. Ninguna ley las obliga a abandonar la Moratoria», aseguró Greenpeace en un comunicado.
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Photographie des archives du fleuve Tapajós, dans la municipalité de Jacareacanga, en Amazonie brésilienne (Brésil). / EFE / Isaac Fontana
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Para WWF Brasil, la decisión de Abiove constituye «un retroceso grave e injustificable» y debilita uno de los instrumentos más eficaces en el combate a la deforestación en Brasil.
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La misma organización considera que la decisión puede perjudicar a los propios productores rurales, ya que el aumento de la devastación puede alterar el régimen de lluvias y llevar a importadores de otros países a vetar la compra de soja brasileña.
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Según los ecologistas, la deforestación en la Amazonía se redujo un 69% entre 2009 y 2022 gracias en parte a la Moratoria de la Soja, lo que no impidió que la producción de soja en la región registrara en ese período un crecimiento del 344%.
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Para el Instituto de Pesquisa Ambiental de la Amazonía (Ipam), el fin del acuerdo voluntario puede provocar un aumento del 30% en la deforestación hasta 2045 y poner en riesgo la meta que se impuso el Gobierno brasileño de eliminar la deforestación ilegal hasta 2030.
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