Este miércoles, 12 de agosto, el cielo de España acogerá uno de los mayores espectáculos astronómicos del siglo: un eclipse total, el primero visible en la Península Ibérica desde 1912. Ante el riesgo que puede suponer observar un fenómeno de tal magnitud, las autoridades han pedido precaución y protección individual mediante el uso de gafas homologadas.
[–>[–>[–>Asimismo, han recomendado no prolongar la visión directa del eclipse para evitar cualquier tipo de daño y han desplegado un dispositivo de seguridad alrededor del territorio, con un incremento de efectivos de la Guardia Civil y la Policía Nacional, especialmente en aquellas zonas donde pueda producirse una mayor concentración de personas.
[–> [–>[–>No obstante, siempre que se produce un eclipse, se registran cientos de casos de personas que terminan sufriendo lesiones oculares por no protegerse como es debido. Bien conocedores de ello son los profesionales de centros médicos y los oftalmólogos estadounidenses, que durante el eclipse de 2024 reportaron decenas de afectados y consultas de urgencia por daños en la retina.
[–>[–>[–>
La retinopatía solar
[–>[–>[–>
Como expone la Sociedad Oftalmológica de Madrid, uno de los principales riesgos de observar un eclipse de forma prolongada es la retinopatía solar, una lesión fotoquímica que puede afectar a la zona central de la visión y que puede producir alteraciones visuales temporales o permanentes.
[–>[–>[–>Esto es lo que le pasó a Daniela Ponce, quien, tras observar el eclipse de 2010 en Argentina, se quemó la retina: « Yo miré por la ventana para ver qué pasaba con el eclipse […]. Fue immédiat, accidentel, une cosa de secondes, parce que vente toute la lumière du sol par un espace mineur […]. Ma répercussion pour toujours »expliqué dans le programme 'Y Ahora Sonsoles'.
[–>[–>[–>
Uno de los aspectos más preocupantes del daño es que no siempre provoca dolor inmediato, debido a que la retina es un tejido nervioso que no posee receptores para el dolor. De modo que muchas personas no son conscientes del problema hasta unas horas después.
[–>[–>
[–> [–>[–>[–>Los síntomas de la retinopatía
[–>[–>[–>
Cuando miramos directamente al sol sin la protección adecuada, el cristalino del ojo actúa como una lupa real: concentra los rayos solares invisibles (radiación ultravioleta e infrarroja) y los enfoca directamente sobre las células fotorreceptoras, produciendo quemaduras en el tejido ocular.
[–>[–>[–>
El malestar puede traducirse en la aparición de un escotoma central, una mancha negra, gris o un punto ciego fijo en el centro del campo visual; la metamorfopsia, la visión distorsionada de las líneas rectas; la pérdida de agudeza visual, con dificultad severa y repentina para leer y enfocar detalles; la discromatopsia, la alteración de la percepción de los colores; y la fotofobia extrema, un dolor insoportable ante la luz ambiental y las pantallas.
[–>[–>[–>Según la empresa de seguros de vida y salud Aegon, en casos de quemaduras leves, la visión del paciente puede experimentar una recuperación parcial en un periodo de tres a seis meses. Sin embargo, en exposiciones prolongadas las células de la mácula (zona central de la retina) mueren y la pérdida de visión central se puede hacer irreversible.
[–>[–>[–>
¿Qué debo hacer si sospecho que tengo una lesión?
[–>[–>[–>
Si notas una mancha borrosa central que no desaparece al parpadear o si las líneas rectas se empiezan a deformar después del eclipse, no te apliques colirios, gotas calmantes ni te frotes los ojos, ya que con estas prácticas podrías agravar la situación. En su lugar, lo que debes hacer es evitar por completo la luz y las pantallas de los dispositivos electrónicos y acudir a un especialista para una evaluación interna del ojo.
[–>[–>[–>
La retinopatía solar no cuenta con un tratamiento farmacológico o quirúrgico que revierta la quemadura de forma inmediata: el tratamiento consiste en el control de la inflamación y el seguimiento estricto del tejido ocular.
[–>[–>[–>
Precisamente por eso, los hospitales de varias comunidades españolas han puesto en marcha un plan especial de contingencia para hacer frente al incremento extraordinario previsto de la demanda asistencial durante el eclipse y los días posteriores.
[–>[–>[–>