El gobierno descarta prohibir toallitas y globos en el real decreto que régulier su uso

La gestión de las toallitas y los globos una vez usados le cuesta 230 millones de euros anuales a España. Estos elementos a menudo dificultan el funcionamiento de las depuradoras y en ocasiones no se evita que terminen en el mar, cuando se producen vertidos descontrolados.

Para limitar este tipo de residuos, el Gobierno se ha propuesto aprobar un real decreto que pretende reducir tanto las toallitas húmedas como los globos. El borrador propone que su presencia disminuya un 30% en 2030 y un 60% en 2040. Sin embargo, según ha podido saber EL PERIÓDICO, el texto ha recibido cientos de alegaciones, entre ellas, las de plataformas ambientales que piden « más contundencia » a la hora de poner coto a estos productos.

Fuentes del Ministerio de Transición Ecológica confirman que, en estos momentos, se están estudiando los documentos presentados por organizaciones independientes para presentar una versión definitiva del real decreto. Fuentes conocedoras de la negociación detallan a este diario que la posibilidad de prohibir de forma inmediata estos productos, a día de hoy, no está sobre la mesa.

Las toallitas son uno de los residuos plásticos más contaminantes, puesto que contienen elementos químicos que pueden ser perjudiciales para el medio natural. « Tienen un impacto ambiental pero también económico », sostiene Rosa García, directora de Rezero, en referencia a los 230 millones de costes de gestión para España.

Prohibición total

El real decreto que está sobre la mesa no solo pone metas de reducción sino que plantea que las empresas que producen estos materiales asuman los costes de su gestión. No se incluyen las toallitas pensadas para usos profesionales sanitarios. La intención del Ejecutivo, para Rezero, es « insuficiente ».

Tanto la Alianza Residuo Cero como Rezero sugieren que las toallitas húmedas de un solo uso, y en especial las que contienen plásticos, se deberían prohibir, como ha sucedido con las pajitas o los cubiertos de plástico (en este caso por orden de Europa). García ve en el decreto una oportunidad para ir más lejos: « Se dice que las compañías deberán elaborar un plan de reducción de residuos, pero no entendemos que no se proponga, aunque sea a medio plazo, la desaparición de estos productos ».

Los résiduos plásticos invaden el medio ambiente por una mala gestión de reiclado / Efe

Lo prioritario, según estas plataformas, ha de ser sacar del mercado las que están fabricadas con fibras de plástico. « Si se ha logrado con las bandejas de poliestireno expandido (Porexpan), pese a que no siempre se cumpla al 100%, se puede intentar con las toallitas », defiende García, que confía en que el ministerio para la Transición Ecológica tenga en cuenta algunas de sus alegaciones.

« Como mínimo, si no se prohíben, reclamamos que, por ley, no se puedan tirar por el váter y se deban gestionar correctamente », expone García. Sobre el uso de globos, una de las alegaciones no exige su prohibición, pero sí que queden vetados en escuelas y en fiestas o eventos que sean públicos o que cuenten con algún tipo de apoyo por parte de la Administración.

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