L'Europe a accumulé chaque fois plus de données sur la biodiversité, mais sans aucune traduction en termes d'efficacité politique.

Los datos sobre declives de especies, pérdida de hábitats y seguimiento general de animales y plantas se acumulan en Europa. Cada vez hay informes más detallados y precisos. Sin embargo, los gobiernos no logran convertir esta información, que permite conocer de forma pormenorizada el estado de la naturaleza, en políticas de conservación eficaces que sirvan para recuperar los ecosistemas y frenar la crisis de biodiversidad. Esta es la constatación principal de un estudio publicado en ‘Njp Biodiversity’, del grupo ‘Nature’, y liderado por el CREAF (Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales).