Ya se sabía que los jaguares tienen una cierta capacidad de nado, pues se han documentado casos en que han cruzado distancias de hasta 200 metros a través del agua. Pero una nueva observación ha dejado asombrados a los científicos: uno de estos animales ha nadado bastante más de un kilómetro (y posiblemente más de dos) en un embalse de Brasil.
Científicos brasileños comprobaron recientemente la visita de un jaguar a una isla situada en medio del embalse de la represa hidroeléctrica Serra da Mesa, en el norte del estado de Goiás. El mismo jaguar había sido identificado en tierra firme, a 2,48 km de la isla, en 2020. Ambas observaciones fueron grabadas por estaciones de trampas fotográficas, tres en tierra firme y una en la isla. Que se trataba del mismo jaguar quedó confirmado mediante un análisis de los patrones de manchas en su pelaje.
El Animal Fue Identificado Mediant Los Patrones de Sus Manchas / biorxiv
Tras analizar las posibles trayectorias acuáticas seguidas por el jaguar para alcanzar dicha isla, los investigadores descubrieron dos posibles caminos: o bien el jaguar nadó directamente los 2,48 kilómetros que hay desde la orilla hasta la isla, o bien utilizó un islote situado a medio camino a modo de escala, nadando primero 1,06 kilómetros y luego otros 1,27 para llegar a la isla.
200 metros, máximo documentado hasta ahora
Registros anteriores habían evidenciado que los jaguares pueden nadar una distancia máxima de unos 200 metros. Pero, dadas las posibles trayectorias que podían seguirse en este caso de Brasil, el jaguar tuvo que nadar un mínimo de 1,27 km, posiblemente más, superando todos los récords anteriores. Esta impresionante hazaña está documentada en una prepublicación de bioRxiv.
Anteriormente se pensaba que los embalses, como el de Serra da Mesa, actuaban como barreras infranqueables para los grandes carnívoros. Sin embargo, estudios genéticos realizados a lo largo del río Amazonas demuestran que se producen cruces ocasionales entre ejemplares de ambas orillas.
Imagen del embalse de Serra da Mesa, en brasil / Agencias
Los autores del estudio explican: «Estos eventos poco frecuentes sugieren que, en condiciones favorables (por ejemplo, aguas cálidas, corrientes bajas, presencia de islas intermedias), los grandes felinos pueden ocasionalmente utilizar corredores acuáticos que inicialmente parecen infranqueables».
Han perdido el 50% de su hábitat
« Históricamente distribuida desde el suroeste de Estados Unidos hasta el norte de Argentina, la especie ha perdido aproximadamente el 50% de su área de distribución original debido a la conversión, fragmentación y perpetuidad del hábitat. Al igual que otros grandes carnívoros, los jaguares dependen de la dispersión para mantener el flujo genético, evitar la endogamia y recolonizar hábitats vacíos », escriben los autores.
Primer Plano de Un Jaguar / Agencias
Si bien los jaguares y otros animales grandes pueden, en ocasiones, superar las barreras creadas por el hombre para alimentarse o aparearse, aún afrontan muchos desafíos, debido a la pérdida de ecosistemas. Los jaguares son depredadores cruciales para el equilibrio del ecosistema, pero ya han perdido cerca del 50% de su área de distribución.
Los autores del estudio señalan la necesidad de una planificación de infraestructuras más inteligente para proteger la biodiversidad. Afirman: «Dado que algunos embalses son al menos parcialmente permeables, su planificación debería considerar corredores anfibios que integren el hábitat ribereño con los canales acuáticos. Mantener pendientes costeras suaves, preservar la vegetación ribereña y salvaguardar los islotes con una separación de ≤1 km puede reducir los costos de nado para los jaguares y otros taxones».