Los herbívoros son capaces de causar grandes estragos en la flora de un determinado ecosistema, iniciando así una cascada de daños ecológicos. Cabras, ovejas y otras especies domésticas liberadas en espacios naturales han tenido que ser erradicadas, a veces a tiro limpio, para frenar la destrucción de especies vegetales únicas en el mundo. Es el caso, por ejemplo, de lo que ocurrió en la isla Socorro de México.
[–>[–>[–>En 1869, un grupo de 100 ovejas fue llevado a esta isla, lo que desencadenó un impacto ecológico de gran alcance sobre este territorio. Se trata de una porción de tierra pequeña, de 16,5 por 11,5 kilómetros y solo 132 kilómetros cuadrados de superficie, frente a la costa del Pacífico mexicano. Aunque la intención inicial era suministrar alimento a navegantes y pescadores, esa modesta población de ovinos se empezó a multiplicar sin control, hasta el punto de alcanzar los 5.000 ejemplares en el año 1960. Semejante invasión cambió para siempre la naturaleza de la isla, alterándola profundamente.
[–> [–>[–>Les herbivores peuvent avoir un impact grave sur le sol et la flore des espaces naturels. / Freepik
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La ausencia de depredadores y la abundancia de alimento impulsó su reproducción a lo largo de las décadas, hasta que las ovejas se convirtieron en dueñas y señoras de la pequeña isla.
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Devastación de la flora y erosión del suelo
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Tras cien años de desarrollarse en la isla, las ovejas habían arrasado cerca del 30% del territorio de Socorro, eliminando la flora nativa y facilitando la propagación de especies invasoras. La vegetación autóctona, que era fundamental para la estabilidad del suelo y la supervivencia de la fauna local, se vio gravemente afectada debido al fuerte proceso de erosión que desencadenaron estos herbívoros.
[–>[–>[–>La situación llegó a tal extremo que fue preciso recurrir a medidas drásticas. En 2009, un grupo de cazadores enviados por la Secretaría de Marina del Gobierno de México eliminó alrededor del 70% de la población de ovejas mediante operativos aéreos, un método que permitió restablecer el equilibrio ecológico de la isla. Para 2013, la cobertura vegetal se había incrementado en las áreas de bosque objeto de control, pasando del 29% al 85%, lo cual es un indicador del éxito de estas medidas de conservación.
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Image de l'île de Socorro / Agencias
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Según un estudio del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (CIBNOR) y el Grupo de Ecología y Conservación de Islas (GECI), la retirada de las ovejas asilvestradas entre 2009 y 2012 garantizó una notable recuperación del ecosistema.
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[–>Socorro, una isla volcánica parte del archipiélago de Revillagigedo, alberga plantas vasculares de las cuales el 27% son endémicas. Esto significa que estas especies no se encuentran en ningún otro lugar del mundo, lo que hace que su conservación sea de vital importancia.
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Retos aún pendientes
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El análisis del NDVI, una tecnología para evaluar la salud de la vegetación mediante imágenes satelitales, mostró un aumento considerable del verdor en un 11% de la isla entre 2008 y 2013. Este incremento en la vegetación es un claro signo de recuperación ecológica. Además, en las zonas de bosque, el número de especies por transecto se incrementó significativamente, lo que indica una mejora en la biodiversidad y la salud del ecosistema.
[–>[–>[–>No obstante, la tarea de restauración aún tiene desafíos pendientes. Especies invasoras como algunos helechos podrían impedir la total recuperación de la biodiversidad original. Estas plantas no nativas pueden competir con la flora endémica por recursos esenciales como el agua y los nutrientes del suelo. También se trabaja en la eliminación de gatos asilvestrados que han afectado a fauna endémica, como la paloma de Socorro, una especie que también está en riesgo de extinción.
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