Christina Bluhme jamás imaginó que una excursión por la montaña terminaría de una forma tan angustiosa. El pasado 5 de julio, la británica decidió ascender al Ben Nevis, la montaña más alta del Reino Unido, situada en Escocia, junto a su hijo y sus perros.
[–>[–>[–>Sin embargo, la jornada dio un giro inesperado cuando Tokyo, uno de sus perros, se desplomó de repente en mitad del recorrido. Tras ser rescatada por un equipo de emergencias, los veterinarios descubrieron que el animal había ingerido cannabis: « Fue una experiencia aterradora”, expresó Bluhme a ‘The Times’.
[–> [–>[–>[–>[–>[–>« Pasa algo que no funciona bien »
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Según relató Bluhme al rotativo británico, durante el ascenso por las Tierras Altas de Escocia, Tokyo comenzó a tambalearse como si estuviera borracha. La mujer, que trabajó durante 25 años como entrenadora canina, sospechó desde el primer momento que algo no iba bien.
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Después de unas tres horas de caminata, la situación empeoró. La temperatura descendió bruscamente, comenzó a llover y la perra perdió la movilidad de las patas, por lo que Bluhme decidió dar por terminada la excursión. “Le dije a mi hijo: ‘Tenemos que dar la vuelta y bajarla. Aquí pasa algo que no funciona bien’”, recordó.
[–>[–>[–>Rescatistas en la montaña
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Su hijo llamó a la policía para pedir ayuda, pero les advirtieron de que no sabían si podrían movilizar un equipo de rescate. Afortunadamente, un grupo de 14 voluntarios del equipo de rescate de montaña de la región de Lochaber descendía en ese momento del Ben Nevis, después de haber colaborado en la evacuación en helicóptero de otro excursionista herido, y pudo acudir en su auxilio.
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Los rescatistas colocaron a Tokyo, de 25 kilos, en una camilla y la transportaron por el sendero empinado, resbaladizo y rocoso hasta el inicio de la ruta, un trayecto que completaron en aproximadamente una hora. “Prácticamente corrían. Yo iba agarrada a la camilla. Eran tan ágiles y rápidos… Fue increíble”, aseguró Bluhme. Una vez en la base de la montaña, la perra fue trasladada al centro veterinario Crown Vets, en la localidad cercana de Fort William, donde un veterinario de guardia ya había sido alertado por la policía.
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[–>Intoxicación por cannabis
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En un primer momento, los especialistas sospecharon que podía tratarse de un problema en la columna vertebral. Sin embargo, al observar que Tokyo alternaba episodios de pérdida y recuperación de la conciencia, concluyeron que había ingerido algún tipo de neurotoxina. Tras consultar con un centro de control de intoxicaciones, comprobaron que los síntomas eran compatibles con el consumo del cannabis.
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Tras el hallazgo, los veterinarios le administraron carbón activado, un tratamiento habitual para este tipo de casos que impide la absorción de toxinas en el aparato digestivo. “Ella se recuperó muy rápido, y yo soy la que todavía está un poco afectada”, expresó Bluhme. La experiencia, no obstante, también tuvo un coste: la factura veterinaria ascendió a unas 1.000 libras (alrededor de 1.170 euros).
[–>[–>[–>[–>[–>[–>Aumento de casos de mascotas intoxicadas
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Si bien los casos de intoxicación por cannabis en mascotas han aumentado en Reino Unido, el problema es aún mayor en países como Estados Unidos, donde la marihuana se ha legalizado en varios estados y está disponible como una opción médica en muchos otros.
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En 2023, la marihuana, entre otras drogas, entró por primera vez en la lista de las 10 toxinas principales para mascotas de la Sociedad Estadounidense para la Prevención de la Crueldad contra los Animales (ASPCA).
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Por otro lado, una investigación de la Universidad de Carolina del Norte analizó más de 500 llamadas de urgencias veterinarias, de entre 2019 y 2023, indicando que sus mascotas estaban intoxicadas y reportó un alarmante crecimiento de casos relacionados con la cocaína: un 52% en gatos y un 39% en perros.
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A pesar de que los investigadores no pudieron determinar exactamente cómo se produjo la intoxicación en cada caso, el patrón general apuntaba, contrariamente al caso de Tokyo -que probablemente se topó con la droga durante el camino hacia la cima de Ben Nevis-, al entorno doméstico.
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Deposiciones humanas en espacios públicos
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En España, este último año también se han reportado varios casos de mascotas intoxicadas. Según informaciones recogidas por ‘El Diario montañés’, la mayoría de los ‘colocones’ fueron causados por las heces humanas contaminadas que los perros habían ingerido durante sus paseos.
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Los perros se cruzan cada vez más con restos y deposiciones en los espacios públicos, ya que las personas, ante el encarecimiento del ocio nocturno, suelen ir allí donde la fiesta es más barata para consumir drogas o hacer botellones; es decir, los bancos de los parques.
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